En su taller de Onda todo es tranquilidad. Es uno de los requisitos imprescindibles para trabajar con las hermanas Bordonau, que son oriundas de Ribesalbes. Decorar a mano las piezas de cer·mica requiere concentraciÛn y paciencia, mucha paciencia. "Este trabajo da mucha calma. La radio suele estar conectada, pero entre nosotras hablamos poco porque tienes que prestar toda tu atenciÛn a los dibujos", confiesa Alicia. Y eso, en una labor completamente artesanal que tiene garantizada la calidad, implica dedicaciÛn para obtener la cantidad suficiente de producto para que el negocio sea rentable.
"Nunca te cansas porque este trabajo es apasionante. Por eso tampoco podemos calcular cu·nto tiempo nos cuesta hacer una pieza. En realidad, cuando algo te gusta no piensas las horas que inviertes en hacerlo", reconoce Alicia. Tampoco es posible saber el volumen de producciÛn anual porque la prioridad es que todo quede perfecto, algo complicado porque depende del tipo de pieza, de la decoraciÛn, del cocido. A veces el hhorno de juega malas pasadas", afirma Alicia.
La profesiÛn, por cierto, la aprendieron como una herencia. "Nuestro abuelo era escultor y nuestro padre estudiÛ dibujo y escultura en Valencia. Ambos nos enseÒaron todo lo que sabemos", admiten las hermanas.
Para la familia la decoraciÛn en cer·mica es algo casi sagrado, un toque de distinciÛn. Actualmente Lola y Alicia Bordonau son la tercera generaciÛn, mientras que MarÌa LidÛn, la tercera hermana, ha puesto una pica en Flandes. O mejor, en Sevilla, donde reside y ha abierto un taller de similares caracterÌsticas al que tienen sus hermanas en Onda.
Vajillas, juegos de cafÈ, bandejas, ceniceros, azulejos y un sinfÌn de productos se decoran a mano, meticulosamente, con pinceladas seguras y firmes, con un dibujo de lÌneas certeras… La producciÛn se centra en elementos decorativos –piezas dignas de un anticuario, como un mosaico de un convento reproducido milimÈtricamente- y objetos de uso cotidiano como vajillas.
"Pintamos con Ûxidos al agua y totalmente a mano. Primero distribuimos con lapiz el dibujo con la ayuda del torno y luego empezamos a pintar con el pincel. Como las pinceladas se improvisan nunca hay dos im·genes iguales", apunta Lola. El proceso final es el cocido, a 1.000 grados centÌgrados, en el horno del taller.
Entre los motivos ornamentales utilizados figuran reproducciones de diseÒos procedentes de Onda y Ribesalbes, aunque "tambiÈn elaboramos dibujos propios con los que creamos series. Vemos los motivos que tienen m·s Èxito y los repetimos", seÒala Alicia.
Caragolets de la tÌa Roseta
Uno de los motivos ornamentales m·s personales con los que trabajan las hermanas Bordonau son los conocidos como ‘caragolets’ de la tÌa Roseta. Sobre fondo blanco, con trazos azules, consisten en trazar una serie de caracolas sin fin. Es una de las decoraciones m·s tÌpicas de Onda y procede del dibujo realizado por una seÒora que trabajaba en una f·brica de azulejos.
Otra de las especialidades destacadas del taller son los ‘socarrats’. Se trata de piezas cer·micas, generalmente cuadradas (20x20), que tienen una base de engobe sobre la que se pinta con Ûxidos rojos y negros. Tras pasar por el horno reciben un tratamiento para embellecerlas… "Habitualmente reproducimos grabados o dibujos del siglo XV o XVI"
Encargos reales
Las hermanas Bordonau admiten encargos de empresas, organismos p·blicos y clientes particulares. En su nÛmina de pedidos figuran algunos de enorme repercusiÛn, como la peticiÛn del Ayuntamiento de CastellÛn para obsequiar a los prÌncipes de Asturias con motivo de la boda real. Se escogiÛ una vajilla de 42 piezas, decorada con las iniciales de don Felipe y doÒa Leticia. En otra ocasiÛn la DiputaciÛ de CastellÛ reclamÛ algunas piezas adicionales de un juego de cafÈ que habÌa regalado a la reina doÒa SofÌa, atendiendo a su vez a la demanda realizada por la Casa Real.
Para los amantes de la cer·mica y del buen gusto las hermanas Bordonau tienen su taller reconvertido en exposiciÛn y tienda en la carretera de Tales, a la salida de Onda, en el n·mero 56. Su telÈfono para concertar visitas es el 964 77 09 44. "La verdad es que viene mucha gente, sobre todo turistas. Tenemos grupos de franceses bastante fieles", recuerdan las hermanas Bordonau.
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