En la frontera entre dos antiguos reinos (Valencia y Castilla) se situa una de las principales ciudades de interior de la Comunitat Valenciana. Todo un referente urbano, historico y, por supuesto, en el apasionante mundo del vino. Requena es una fusion entre la ciudad moderna y la ciudad medieval. Y esta realidad cobra vigencia este ano, cuando se esta celebrando el 750 aniversario de su refundacion a traves de la carta puebla otorgada por Alfonso X El Sabio el 4 de agosto de 1257. Pero los origenes de la poblacion datan de la dominacion islamica, con su toponimo de Rakunz, que significa La Firme o La Segura. La fortaleza, las murallas –actualmente restauradas-, las torres y el emplazamiento en la cima de un cerro confirman su funcion defensiva y esa firmeza a la que alude su nombre.
Durante varios siglos la ciudad actuo como punto de control para el comercio entre la Meseta castellana y el litoral mediterraneo, por lo que proliferaron las casas senoriales, con grandes escudos esculpidos en piedra en sus fachadas. Parte de ese sabor medieval todavia se conserva paseando por las calles, empedradas en algunos casos, adoquinadas en otros e incluso enlosadas... casi siempre recurriendo al rojizo rodeno.
La tradicion cita a Requena como el lugar donde las hijas del Cid se casaron con los condes de Carrion, donde murio el conde de Urgell luchando contra los arabes en 1184 y su fortaleza fue el marco para una entrevista entre los reyes de Aragon y Castilla en 1273.
La arquitectura religiosa es otro de los atractivos de la ciudad, con los templos de Santa Maria y El Salvador. El primero esta dedicado a la Asuncion de Nuestra Senora. Corresponde al estilo gotico florido isabelino y comenzo a construirse en el siglo XIV, aunque la decoracion interior es barroca. Tiene una nave unica, con capillas adosadas entre los contrafuertes y su elemento mas singular es la portada, declarada en 1931 Monumento Nacional. Esta dedicada a la Anunciacion, escena tallada en el timpano. El parteluz –el pilar que divide en dos hojas la puerta- sostiene una escultura de la Virgen con el Nino. La principal particularidad de esta fachada, adem·s del conjunto de arquivoltas, es el monumental alero de madera que, a modo de proteccion, fue instalado en el siglo XVI.
La Arciprestal o iglesia del Salvador data del siglo XV y tambien pertenece al estilo gotico florido, aunque en el Barroco (siglo XVIII) se reforma parcialmente. En planta tiene tres naves y capillas adosadas entre los contrafuertes. Uno de sus elementos m·s atractivos es la portada, con una espectacular arquivolta exterior con formato conopial y la imagen de Jesus en majestad en el fronton. La belleza de sus proporciones y su perfeccion decorativa la hizo igualmente acreedora en 1931 de la distincion como Monumento Nacional.
Detalles de urbanismo
Uno de los alicientes de Requena consiste simplemente en pasear sus calles y descubrir su casco historico medieval, que los requenenses conocen como Barrio de la Villa. Se trata del nucleo fundacional de la poblacion, situado en alto y protegido por murallas, aunque en la actualidad solo pueden apreciarse algunos lienzos de ese elemento defensivo. Retablos de ceramica con diferentes santos, arcos en las puertas, fachadas encaladas que contrastan con los geranios que los vecinos cuidan en plena calzada, sillares de considerables tamanos, parras que a modo de enredaderas forman autenticos toldos (calle Casares)... Son algunos de los elementos que nos llamar·n la atencion.
La villa, situada en pleno camino de Castilla, ubicaba sus principales entradas y salidas en ese eje. Los musulmanes, conscientes de la trascendencia estrategica del emplazamiento, construyeron en el siglo X la alcazaba y la imponente torre del Homenaje.
En el siglo XV fue reconstruida con sillares de piedra y, adem·s de su funcion militar, ha sido utilizada a lo largo de los anos como punto para otear el horizonte, residencia de nobles, como prision y, en la actualidad, acoge el Museo de la Fiesta de la Vendimia.
El castillo, del que forma parte la torre, se ha convertido en centro de actividades culturales. La alcazaba, otro elemento basico en la ciudad islamica –notables son la de Malaga, Jerez o Almeria por citar algunos ejemplos andaluces-, corona el casco antiguo y conserva sus dos torres y la muralla construidas en el siglo XI por los almohades, que daban prestancia al edificio y protegin a sus ocupantes, generalmente la m·xima autoridad de la region en tiempos de la dominacio musulmana.
La poblacio propiamente dicha –el equivalente a la medina de las ciudades isl·micas- se ordenaba en torno a la fortaleza y la alcazaba. Estaba amurallada y todavi hoy podemos apreciar algunos de los accesos histÛricos, como la cuesta de las Carniceris o de San Julian Recibe ese nombre porque desde la Edad Media era el lugar elegido por los carniceros para establecer sus puestos de venta y porque en plena subida esta la ermita de San Julian el segundo patro de Requena. La construcciondata de 1639. La cuesta tiene forma de zeta para facilitar la defensa
Pero en nuestro paseo por el casco historico encontraremos otros elementos imprescindibles en la historia de Requena. Como la casa de la Inquisicion o del Cabildo (calle de la Carcel) o la casa del Corregidor. Sin olvidar la casa de Santa Teresa, frente a la iglesia de Santa Maria y asi conocida porque entre sus paredes se hospedo la santa en una de sus visitas a la ciudad.
Si nos adentramos hacia zonas mas reconditas tropezaremos casi sin querer con el callejon de Paniagua. No puede disimular su origen medieval, con arcos apuntados que nacen de los contrafuertes de la tercera iglesia de la Villa, la dedicada a San Nicolas. El templo original era del siglo XIII, pero su imagen actual corresponde al neoclasicismo porque tuvo que ser reformada a finales del siglo XVIII tras sufrir diferentes afecciones en la guerra de Sucesion.
Homenaje al vino
Pero si algo distingue a Requena de otras poblaciones es la cultura del vino. El Monumento Universal a la Vendimia –·nico en el mundo y reconocido por la Oficina Internacional del Vino (OIV) de Paris- destaca por su sencillez y austeridad, aportando personalidad a la ciudad. La obra, que combina piedra noble y bronce, fue inaugurada en 1972 y es obra del arquitecto Ricardo Rosso y el escultor Esteve Edo. En la actualidad sirve como eje de perspectivas para la avenida Arrabal, que esta flanqueada por inmensos plataneros que son una invitacion para el paseo. Para completar nuestra visita a este sector urbano podemos echar un vistazo a la cercana plaza de Toros, de estilo neomudejar e inaugurada en 1901. |